La silueta del Volcán de Fuego volvió a quedar rodeada por densas columnas grises este lunes. Desde sus laderas se escucharon retumbos, mientras material incandescente descendía por los flancos y la ceniza comenzaba a desplazarse hacia poblaciones ubicadas al oeste y suroeste del coloso. El cambio no pasó inadvertido para los sistemas de vigilancia: Guatemala enfrenta una nueva fase eruptiva que puede aumentar de intensidad.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología informó que la emisión de gases y ceniza comenzó a intensificarse desde la tarde del domingo 2 de agosto. Durante las primeras horas del lunes, las estaciones registraron un incremento progresivo en la amplitud de las señales sísmicas, acompañado por explosiones casi constantes, periodos prolongados de desgasificación e incandescencia persistente en el cráter.

Las corrientes piroclásticas descienden por la barranca Seca
Uno de los mayores focos de atención se encuentra en la barranca Seca, sobre el flanco oeste del volcán. Por ese cauce han descendido múltiples corrientes de densidad piroclástica, formadas por mezclas de gases, ceniza y fragmentos de roca que se desplazan a elevada temperatura y velocidad. Algunos de estos flujos recorrieron hasta cinco kilómetros desde el cráter, según el seguimiento técnico divulgado por el Insivumeh.
Uno de los mayores focos de atención se encuentra en la barranca Seca, sobre el flanco oeste del volcán. Por ese cauce han descendido múltiples corrientes de densidad piroclástica, formadas por mezclas de gases, ceniza y fragmentos de roca que se desplazan a elevada temperatura y velocidad. Algunos de estos flujos recorrieron hasta cinco kilómetros desde el cráter, según el seguimiento técnico divulgado por el Insivumeh.
Intensa actividad Estromboliana del Volcán de Fuego, que inició desde anoche.
Hoy ya se presentan, descenso de flujos de material piroclástico.
Se recomienda permanecer atentos por posibles medidas de prevención de Conred en RN-14 y comunidades cercanas. pic.twitter.com/F00FZ2DgUW
— Sismología Nacional de Guatemala (@sisnagt_oficial) August 3, 2026
Durante la tarde, las columnas de gas y ceniza alcanzaron alturas de entre 5 mil y 6 mil metros sobre el nivel del mar. Los modelos de dispersión mostraron que las partículas eran transportadas hacia el oeste, noroeste y suroeste, con posibilidad de afectar sectores de Suchitepéquez y Retalhuleu, además de las poblaciones situadas alrededor del volcán.
El Ejército de Guatemala declaró alerta naranja departamental en Escuintla, Sacatepéquez y Chimaltenango. La medida implica mantener personal, vehículos y otros recursos disponibles para intervenir en caso de evacuaciones o emergencias, en coordinación con la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres. No representa, por sí misma, una orden general de abandonar las comunidades.
La amenaza inmediata se concentra ahora en las barrancas y comunidades del flanco oeste. Allí, cada nuevo pulso del volcán puede ampliar el alcance de los flujos, mientras el viento empuja la ceniza hacia otros departamentos y las instituciones mantienen preparadas las rutas, el personal y los recursos que serían necesarios ante una escalada de la erupción.




