Arévalo cambia su postura antes la exoneración de impuestos a combustibles

Analistas indican que la postura del Gobierno ha dado un giro en relación al tema de los impuestos a los combustibles, debido al desgaste político del actual mandato y de frente a las negociaciones presupuestarias por las elecciones en 2027.

De acuerdo a diversos especialistas, el presidente Bernardo Arevalo buscará mejorar su imagen pública en el tiempo que queda de su gobierno, así como el apoyo en el Congreso en el marco de la discusión del presupuesto para el siguiente año.

Semanas atrás, el Ejecutivo se pronunció en contra de la suspensión del IDP y el IVA a la importación y venta de combustibles y se enfocó en apoyar un subsidio que establecería un tope a los precios de la gasolina regular, superior y diésel, medida que fue criticada por algunos bloques políticos.

La propuesta también fue rechazada por gran parte de la población ya que el beneficio no era realmente perceptible para los consumidores y no se reflejaba en sus bolsillos.

Como resultado de las medidas iniciales, se llevaron a cabo una serie de manifestaciones, protestas y bloqueos por parte de distintos grupos afectados como transportistas, comerciantes y líderes indígenas, que intensificaron la crisis económica, política y social del país.

Así mismo, del Legislativo manifestó su rechazo por estas medidas e incluso se presentaron objeciones al primer Decreto, lo que generó presión desde el Congreso para dictaminar un nuevo Decreto para la exención de impuestos.

Ante este escenario, la estrategia gubernamental se ha modificado y la administración de Arévalo tuvo que ceder y apoyar una nueva iniciativa que propone la suspensión temporal de impuestos, a pesar de la repercusiones fiscales y económicas que podría generar, según los analistas.

La exoneración de impuestos se plantea como una medida temporal para aliviar el precio de los combustibles, sin embargo, también representa un costo para las finanzas públicas. señalan.

Especialistas coinciden en que otro factor que ha orientado el cambio de postura gubernamental fue la publicación del ranking de aprobación de Presidentes de Latinoamérica de la empresa CB Global Data, el cual sitúa a Arévalo en el último lugar de 18 mandatarios evaluados, con un 29.5% de aprobación frente a un 66.4% de desaprobación por parte de la población encuestada.

Los analistas reiteran que el desgaste de la imagen del Gobierno es un elemento que ha dirigido la decisión de aprobar la suspensión de impuestos a combustibles, aunque no sea técnicamente viable, con el fin de obtener algunos niveles de gobernabilidad ante los asuntos pendientes y demandas de la población.

De igual forma, los especialistas concuerdan en que el Ejecutivo busca tener apoyo del Legislativo para futuras votaciones durante su último año de gobierno, particularmente para la aprobación del presupuesto nacional del 2027 bajo la comisión de Finanzas del Congreso.

El escenario actual da lugar a una nueva fase de negociaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo, en medio de la presión ciudadana para reducir el precio de los combustibles.