Dos trenes de alta velocidad chocaron la mañana de este miércoles 28 de octubre, cerca de la localidad de Urda, en Toledo, a unos 140 km al sur de Madrid, dejando decenas de fallecidos y heridos.
Según medios españoles, el accidente ocurrió alrededor de las 8:54 hora local y en la colisión estuvieron implicados un tren AVE operado por la empresa estatal Renfe que había salido de Madrid con destino a Sevilla, y un tren de la empresa privada Iryo que cubría la misma ruta y se encontraba detenido en la vía.
El gobierno español confirmó que el número de fallecidos en el accidente asciende al menos a 68 y ha generado gran conmoción en todo el país y otras regiones del mundo que han mostrado sus muestras de apoyo.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, confirmó que 53 personas recibieron atención hospitalaria, 15 de ellas con heridas graves, mientras los equipos de emergencia señalaron que movilizarían unidades caninas para buscar posibles supervivientes entre los escombros.
El presidente Pedro Sánchez, declaró que “toda España está de luto” y transmitió un mensaje expresando toda la solidaridad y empatía a las víctimas.
Hasta el momento, los servicios de emergencia continúan trabajando contrarreloj en la búsqueda y rescate de sobrevivientes, así como en la atención de las decenas de personas que resultaron heridas.
La compañía ferroviaria Renfe informó que los servicios entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía fueron suspendidos.
Pasajeros a bordo y testimonios
El accidente se produjo cuando el tren de alta velocidad de Renfe embistió por detrás al de Iryo y el impacto provocó que al menos dos vagones cayeran por un terraplén.
Por ahora no se ha precisado la velocidad a la que se desplazaba el convoy, sin embargo, se sabe que en el tramo donde ocurrió el siniestro los trenes pueden alcanzar hasta 200 km/h en condiciones normales.
Según los datos de Adif, transmitidos a TVE por Esther Padilla, portavoz del gobierno de Castilla-La Mancha, al momento del choque había 544 personas a bordo de los dos trenes accidentados.
El tren de Iryo (servicio 6076) transportaba a 147 personas, 146 adultos y un bebé; mientras que en el de Renfe (servicio 2080) viajaban 397 pasajeros.
Renfe es la compañía ferroviaria estatal de España, mientras que Iryo es un operador privado de trenes de alta velocidad, cuya propietaria mayoritaria es la empresa ferroviaria italiana Trenitalia.
Algunos sobrevivientes del accidente ha declarado a diversos medios lo que vivieron, como el caso de Eduarda, una joven de 17 años, quien contó a la emisora Cadena SER que en el lugar predominaba el caos y que había visto víctimas debajo de los trenes.
“La gente empezó a salir, había gente llorando, gente muerta debajo de los trenes se podían ver por todas partes… Un montón de gente que no podía salir, gritos… un horror”, relató.
Rafael Barceló, otro de los pasajeros, declaró a la agencia Reuters que estaba en la cafetería del tren con un amigo, lo que les permitió salvarse.
“Estábamos desayunando, tomando un café, y hemos sentido un impacto muy fuerte. Hemos salido todos despedidos por los aires. Yo estoy razonablemente bien. Mi compañero está bastante peor”, contó a la agencia.
Declaraciones de las autoridades
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, quien se trasladó a la zona del siniestro, señaló que las autoridades judiciales están haciendo su labor para determinar las causas y el origen de los ocurrido. “Vamos a llegar hasta el final, y si ha habido negligencias se sabrá, y si ha habido fallos en el sistema de seguridad se responderá con total contundencia”, dijo.
Sánchez añadió que el gobierno tendrá que reformar la seguridad para volver a reconstruir la confianza del sistema ferroviario. “Lo que no es asumible es sufrir dos accidentes en un mismo año”, expresó.
Por su parte, el rey Felipe VI lamentó la terrible desgracia y ofreció sus condolencias a las familias de las víctimas, “nuestro pésame, nuestra tristeza, nuestro apoyo, nuestro cariño, en un momento tan duro, tan difícil”, declaró.
De igual forma, expresó su apoyo y reconocimiento a todos los servicios de emergencia que están atendiendo la situación.
El ministro de Transporte, Óscar Puente, explicó en conferencia de prensa que el origen del accidente fue el centro de control.
Según Puente, el sistema automatizado denominado LZB, que gestiona el tráfico ferroviario en la zona, dejó de funcionar a las 8:30, hora local, debido a “un fallo de comunicación entre los ordenadores de la red”, lo que provocó la detención automática de los trenes que circulaban en el tramo afectado, entre los que se encontraban las dos unidades que colisionaron.
Debido a la caída del sistema, el Centro de Control de Atocha tomó el mando del tramo afectado, unos 69 km aproximadamente, y alrededor de las 8:36 autorizó al tren de Renfe para reanudar la marcha “con normalidad”.
El ministro calificó la decisión como “inexplicable” y señaló que “con arreglo tanto a la reglamentación como a los propios protocolos de Adif no podía reanudar la marcha con normalidad puesto que estaba ocupado el circuito de vía por el tren Iryo detenido a la entrada de la estación, además con una señal roja que impedía la reanudación de la marcha”.
El ministro no atribuyó los hechos a nadie específicamente e indicó que las conclusiones deberá extraerlas la propia investigación, no obstante, ñas primeras hipótesis apuntan a un posible error humano y un fallo en la señalización.
Agentes de la Guardia Civil y técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) interrogaron al operario del centro de control que regulaba el tráfico de la línea del AVE Madrid-Sevilla en el momento en el que se produjo el accidente entre los dos trenes.
Efectivos de la Guardia Civil, bomberos de los consorcios provinciales de Toledo y Ciudad Real, voluntarios de Protección Civil y equipos sanitarios del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, se han desplazado hasta el lugar de los hechos para brindar atención.
Según fuentes oficiales, el gobierno de la Comunidad de Madrid ha activado los hospitales públicos de La Paz, Getafe y 12 de Octubre para atender a los heridos en el accidente ferroviario.
Las autoridades prevén que el balance de fallecidos pueda aumentar debido a las dificultades para acceder a algunas zonas de los convoyes.
Este accidente en la provincia de Toledo se suma a otros dos siniestros ferroviarios que han ocurrido en España en lo que va de año, siendo el más grave el que tuvo lugar el 18 de enero en Andalucía, cuando la colisión de dos trenes de alta velocidad dejó 45 muertos y más de 100 heridos.
Dos días después, se registró otro accidente en Cataluña, donde un tren chocó contra un muro que se había derrumbado sobre las vías causando la muerte de un conductor en prácticas.
En esta ocasión, debido a las cifras de muertos y heridos que se han registrado hasta el momento, este accidente se ha convertido en la tragedia ferroviaria más grave en España desde julio de 2013, cuando 80 personas murieron al descarrilarse un tren de alta velocidad en una curva a las afueras de Santiago de Compostela, en el noroeste del país.
Guatemala da seguimiento a la tragedia en España
El Ministerio de Relaciones Exteriores (MINEX) mantiene seguimiento de la emergencia causada por el accidente ferroviario ocurrido este miércoles en la provincia de Toledo, España.
Debido a la magnitud del siniestro, la noticia se volvió internacional y el Gobierno de Guatemala expresó sus condolencias al pueblo y a las autoridades españolas, al tiempo que activó los canales de comunicación consular para determinar si entre las víctimas o afectados figuran ciudadanos guatemaltecos.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, la Cancillería manifestó sus “más sentidas condolencias al Gobierno del Reino de España” y expresó solidaridad con los familiares de las víctimas, así como deseos de pronta recuperación para los heridos.
El MINEX indicó que la Embajada de Guatemala en Madrid permanece atenta a la evolución de los acontecimientos y disponible para brindar asistencia a connacionales que pudieran requerir apoyo.
Si bien no se han reportado ciudadanos guatemaltecos entre los fallecidos o lesionados, las autoridades mantienen contacto con las instituciones españolas para obtener información actualizada sobre la identidad de las víctimas y la situación en los centros de atención habilitados tras el accidente.
El MINEX recordó que los guatemaltecos que necesiten asistencia pueden comunicarse con la Embajada de Guatemala en Madrid a través del número de emergencia consular +34 629 20 66 10, así como mediante los correos electrónicos habilitados para la atención de connacionales.




