El Día del Ferrocarrilero vuelve a poner sobre la mesa una parte esencial de la memoria guatemalteca: la época en que las locomotoras conectaban puertos, pueblos, estaciones y centros productivos. Este sábado 20 de junio, el Museo del Ferrocarril será el punto de encuentro para recordar a quienes trabajaron entre rieles, máquinas, vagones y estaciones, en una jornada que mezcla historia, nostalgia y actividades familiares.
El 20 de junio está ligado al inicio del ferrocarril en Guatemala, cuando en 1880 se inauguró el primer tramo ferroviario entre el Puerto de San José y Escuintla. Aquel trayecto abrió una etapa distinta para la movilidad nacional y para la economía del país, especialmente por su relación con el traslado de productos agrícolas hacia los puertos.

El legado del ferrocarril en Guatemala
Durante el gobierno de Justo Rufino Barrios, el ferrocarril fue visto como una pieza de modernización. Cuatro años después de aquel primer tramo, la línea llegó hasta la Ciudad de Guatemala, lo que permitió acercar regiones productivas con centros urbanos y mejorar el movimiento de mercancías y personas. Con el paso del tiempo, las estaciones se volvieron espacios de encuentro, comercio y vida cotidiana.
A inicios del siglo XX, el sistema ferroviario guatemalteco alcanzó uno de sus momentos más relevantes con la conexión interoceánica de 1908. Esa ruta permitió unir el Pacífico con el Atlántico por vía terrestre y convirtió al tren en una herramienta estratégica para el comercio. Aunque décadas después el transporte por carretera desplazó buena parte de su uso, su huella permanece en la historia económica y social del país.
Recorridos, maquinistas y más
La celebración de este año tendrá como centro los recorridos en tren hacia la estación La Ermita, con una duración aproximada de una hora. Las salidas están programadas para las 3:30, 5:00, 6:30 y 8:00 de la noche, una agenda que permitirá vivir el museo desde distintas atmósferas, incluida una experiencia nocturna para quienes elijan el último horario.
Además de los viajes, el Museo del Ferrocarril tendrá exposiciones artísticas, conferencias con maquinistas, lotería temática del tren, gastronomía, marimba en vivo y representaciones de personajes históricos. La idea es que la visita no se limite a mirar piezas antiguas, sino que permita escuchar relatos, reconocer oficios y entender cómo funcionaba un sistema que marcó generaciones.
Para quienes planean asistir, la entrada tiene un costo de Q100 por persona a partir de los cuatro años e incluye el ingreso al museo. Los boletos pueden reservarse por WhatsApp al 3994-1310. También habrá parqueo habilitado en la 10.ª avenida y 21 calle de la zona 1, con tarifa única de Q25, un dato útil para quienes lleguen en vehículo al Centro Histórico.




