La planificación de las ciudades enfrenta el reto de integrar vivienda, infraestructura y movilidad para garantizar que las familias no solo tengan un lugar adecuado donde vivir, sino también acceso cercano a empleo, educación, salud, transporte y servicios esenciales.
Este fue uno de los principales temas abordados durante el XVIII Foro Nacional de Vivienda “Movilidad, infraestructura y vivienda”, organizado por Hábitat para la Humanidad Guatemala en la ciudad de Guatemala.
El encuentro reunió a representantes de instituciones públicas, gobiernos municipales, sector privado, academia, organismos de cooperación y organizaciones sociales, con el propósito de promover una visión integral del desarrollo territorial.
Vivienda y oportunidades
Durante el foro se destacó que la calidad de una vivienda no puede medirse únicamente por sus características físicas o por su costo, también es necesario considerar su ubicación y la facilidad de sus para acceder a las oportunidades que ofrece la ciudad.
Una vivienda alejada de los centros de empleo, escuelas, centros de salud y redes de transporte puede representar mayores gastos y tiempos de traslado para las familias, aún cuando sus condiciones físicas sean adecuadas.
En este contexto, los participantes del foro señalaron la importancia de coordinar las inversiones en vivienda con las destinadas a carreteras, transporte público, infraestructura básica y equipamiento urbano.
La falta de articulación entre estos sectores puede favorecer un crecimiento urbano disperso y generar comunidades desconectadas de las principales oportunidades económicas y sociales.
El costo de una ciudad desconectada
Los trayectos largos, el incremento en gastos de transporte y las dificultades para acceder a servicios básicos son algunas de las consecuencias que enfrentan las familias cuando la vivienda y la infraestructura se desarrollan sin una planificación conjunta.
A esto se suma el aumento de valor del suelo en zonas donde llegan nuevas inversiones de infraestructura, lo que puede dificultar el acceso de los hogares de menores ingresos a viviendas bien ubicadas.
Ante este escenario, el foro planteó la necesidad de incorporar mecanismos que permitan generar vivienda asequible en zonas con infraestructura y servicios, evitando que las mejoras urbanas terminen desplazando a las familias que necesitan beneficiarse de ellas.
Visión integral de la vivienda
Hábitat para la Humanidad Guatemala plantea que la vivienda debe ser considerada parte fundamental de la infraestructura económica y social del país, debido a su relación directa con la salud, la educación, el empleo y las tareas de cuidado.
“La vivienda es infraestructura económica y social. Sostiene la salud, el aprendizaje, el trabajo y el cuidado. Invertir en ella, junto con servicios y movilidad, fortalece a las familias y la capacidad de desarrollo del país”, señaló Álvaro Herrera, presidente del Consejo Directivo Nacional de la organización.
La agenda del foro incluyó cinco áreas principales: vivienda y movilidad cotidiana; infraestructura básica; suelo y vivienda asequible; comercio, logística y desarrollo territorial; así como gobernanza, financiamiento y resiliencia.
Radiografía del problema habitacional
Otro de los temas centrales fue la situación de la vivienda en Guatemala. Durante la jornada se presentó una radiografía basada en el Continuum global de vivienda, herramienta desarrollada por Hábitat para la Humanidad para analizar las diferentes necesidades habitacionales de las familias.
La metodología permite ampliar la discusión más allá de la construcción de nuevas viviendas y considerar también las condiciones de los hogares existentes, así como las diferentes alternativas que pueden contribuir a mejorar la calidad habitacional.
Los resultados pueden servir como referencia para orientar políticas públicas, inversiones y mecanismos de financiamien|xto hacia soluciones adaptadas a las distintas realidades de la población.
El programa también contempló la presentación de los resultados de la Primera Encuesta Ciudadana del Observatorio para las Ciudades de la Universidad del Istmo, además de discusiones sobre la relación entre vivienda, movilidad, infraestructura y desarrollo urbano.
Asimismo, permitió conocer experiencias desarrolladas en otros territorios de la región, entre ellas se analizaron procesos de regeneración urbana y revitalización sostenible en Santa Tecla y La Libertad, El Salvador.
Estos casos buscan aportar elementos para comprender cómo la recuperación de espacios urbanos, la movilidad y la planificación territorial pueden contribuir a crear comunidades más conectadas y sostenibles.
Ciudades más equitativas
Uno de los principales desafíos planteados durante el encuentro es definir hacia dónde debe crecer Guatemala y cómo lograr que las nuevas inversiones urbanas generen beneficios para distintos sectores de la población.
Para ello, se considera necesario fortalecer las alianzas entre Gobierno, municipalidades, sector privado, academia y organizaciones sociales, así como desarrollar mecanismos de financiamiento que permitan impulsar proyectos habitacionales vinculados con infraestructura y servicios.
El objetivo es avanzar hacia un modelo de desarrollo que reduzca las desigualdades territoriales y acerque las oportunidades a los hogares.
Durante la inauguración, Herrera hizo un llamado a transformar las discusiones del foro en acciones concretas durante los próximos doce meses.
La meta, según la organización, debe ser que el éxito de las políticas de vivienda y desarrollo urbano pueda medirse en la vida cotidiana de las familias: menos tiempo en los desplazamientos, mayor acceso a servicios y más oportunidades cerca del hogar.




