La Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, en Kiev, fue el blanco de la última ofensiva mortal por parte de Rusia a plena luz del día.
Diversos drones rusos fueron lanzados contra el edifico de la Academia de Ciencias, el pasado lunes 28 de septiembre, en la capital de Ucrania, los cuales también alcanzaron una clínica privada y un edificio contiguo en el centro de la capital.
Declaraciones del ministro Serguéi Koretski, señalaron que había empleados dentro del edificio cuando ocurrió el impacto y que los informes preliminares revelaban que una persona murió y cuatro más resultaron heridas, señaló.
Videos difundidos en redes sociales, mostraron el momento en el que un dron de alta velocidad se estrelló en ángulo cerrado contra el edificio, generando una explosión. De igual forma, se muestra a personas tratando de escapar por las ventanas, mientras las llamas envolvían parte de la estructura.
El presidente Volodímir Zelensky informó al momento que los equipos trabajaban para sofocar el incendio, además de difundir un video que mostraba el edificio en llamas y columnas de humo saliendo por las ventanas.
La Academia calificó el ataque de “terror ruso” y “barbarie” contra “personas pacíficas que estaban en su lugar de trabajo”, y lo describió como un golpe a “la ciencia, la educación y la cultura ucranianas”.
Tras el ataque, se dijo que siete personas resultaron heridas, de las cuales seis eran trabajadores de la canica Dobrobut, que también fue alcanzada por el impacto, según indicó el centro médico.
Sin embargo, según cifras publicadas por la Policía ucraniana, más de veinte personas resultaron heridas en Kiev por el incidente del pasado lunes, debido a los constantes ataques rusos con drones que viene sufriendo la capital desde hace días.
Además de la clínica y del edificio histórico que alberga la Academia de las Ciencias, estos ataques rusos han provocado daños en varias viviendas, un centro de negocios, una gasolinera y varios negocios locales.
