La iniciativa 6775 busca facilitar el rescate y la donación segura de alimentos aptos para consumo, en un contexto de mayores costos a los combustibles, presión sobre la canasta básica y afectaciones climáticas sobre la agricultura.
La Comisión de Defensa del Consumidor y del Usuario del Congreso de la República emitió dictamen favorable a la iniciativa 6775, “Ley para el Fomento de la Donación de Alimentos”, permitiendo que la propuesta continúe avanzando en su proceso legislativo de aprobación.
Una respuesta frente al costo de vida
El dictamen llega en un momento difícil para muchas familias guatemaltecas. Los combustibles y el transporte están más caros, lo que presiona el precio de la canasta básica, mientras la falta de lluvia ha afectado las cosechas de muchas comunidades. Todo esto reduce la cantidad de alimentos disponibles y hace más caro llevarlos hasta los mercados y los hogares.
Qué propone la iniciativa 6775
La iniciativa busca fomentar la donación de alimentos que, pese a estar aptos para el consumo, hoy se desperdician o terminan como desechos. La propuesta busca que esos alimentos puedan recuperarse y llegar a las personas que más los necesitan. Los Bancos de Alimentos tendrían un papel central para recibir, clasificar y distribuir las donaciones de manera segura y eficiente.
El costo de los alimentos presiona a las familias
El reciente aumento al galón de diésel muestra el tamaño de esa presión. Entre enero y el último monitoreo disponible del 16 de septiembre, su precio promedio en el área metropolitana se duplicó, según datos del Ministerio de Energía y Minas. El diésel es necesario en el transporte de alimentos desde el campo y los centros de abastecimiento hasta los mercados, las tiendas y las comunidades. Cuando ese traslado cuesta más, también sube el costo de poner los alimentos a la venta. Para una familia con ingresos limitados, esto significa que el mismo dinero alcanza para comprar menos productos de la canasta básica.
La falta de lluvia por el fenómeno de El Niño y las pérdidas en las cosechas agravan el problema. La Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional proyectó que 3.2 millones de guatemaltecos enfrentarían niveles de crisis o emergencia alimentaria entre julio y septiembre de 2026.
Mientras muchas familias tienen dificultades para alimentarse, en el país también se desperdician grandes cantidades de comida. El Informe sobre el Índice de Desperdicio de Alimentos 2024 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente estima que los hogares guatemaltecos desechan cerca de 1.63 millones de toneladas de alimentos al año, unas 201 libras por persona. Al mismo tiempo, muchos alimentos que aún están aptos para el consumo podrían recuperarse antes de llegar a la basura y entregarse a quienes los necesitan.
El costo de los alimentos presiona a las familias
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El trabajo del Banco de Alimentos muestra el impacto que puede alcanzar este esfuerzo. En 2025 recolectó y distribuyó más de 25 millones de libras de alimentos por medio de más de cien organizaciones de asistencia social en los 22 departamentos del país, beneficiando a más de 78,000 personas y contribuyendo a servir más de 6.2 millones de platos de comida. Con la aprobación de la iniciativa 6775, se espera duplicar en el corto plazo la recepción y distribución de alimentos para llegar a más familias y, en el mediano plazo, motivar la creación de nuevos Bancos de Alimentos en distintas regiones del país para atender las necesidades de las personas más vulnerables.
La iniciativa 6775 es una herramienta concreta dentro de las políticas públicas que el Estado debe poner en marcha para responder a este momento. Su aprobación permitiría reducir el desperdicio, rescatar y distribuir alimentos que ya existen y ampliar la capacidad de los Bancos de Alimentos para llegar a más personas. Cuando producir, transportar y comprar comida cuesta más, evitar que alimentos aptos para el consumo terminen en la basura es una respuesta útil para las familias que más apoyo necesitan.
