Futuro político para Menkos y el Ejecutivo tras la anulación de su nombramiento en el Banguat

Foto: X @Banguat

Debido a la decisión de la Corte de Constitucionalidad (CC) de anular la designación de Jonathan Menkos como presidente del Banco de Guatemala (Banguat) tras los amparos presentados, tanto el Ejecutivo como el exministro, se encuentran ante un nuevo escenario político.

Algunos analistas consultados por los medios, identificaron los escenarios que enfrenta Menkos actualmente: intentar regresar a la presidencia del Banguat, retomar la titularidad del Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin) o reincorporarse al Congreso como diputado.

Si bien todas las posibilidades tienen implicaciones políticas, los expertos coinciden en que la controversia jurídica ha provocado un desgaste para el Gobierno y que las próximas decisiones podrían profundizarlo.

Insistir en el Banguat no es viable

Rubén Hidalgo, director del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep), considera que insistir en la designación de Menkos como presidente del Banguat representaría un riesgo político para Arévalo, especialmente después del pronunciamiento de la CC.

El mandatario tendría que impulsar al menos dos acciones estratégicas. Primero, garantizar que Menkos renuncie a su curul y se definida su situación respecto de los cargos que ha ocupado; y por otro lado, esarrollar un proceso de acercamiento político con sectores que históricamente han tenido influencia en la designación de autoridades económicas y financieras del país como el propio Banguat, la Superintendencia de Bancos (SIB), el Minfin y el Ministerio de Economía.

Hidalgo advirtió que el presidente se enfrentaría a un desgaste innecesario en caso de intentar una nueva designación sin construir previamente los consensos necesarios y podría generarle mayores costos políticos desde el punto de vista jurídico y estratégico.

Regreso al Minfin mantendría la controversia

El segundo escenario plantea que Menkos retome la dirigencia del Ministerio de Finanzas Públicas, sin embargo, Erick Coyoy, investigador del área de consultoría económica de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), considera que esta alternativa también represneta dificultades políticas e institucionales.

La CC interpretó el artículo 18 de la Ley Orgánica del Banco de Guatemala en el sentido de que un diputado electo no puede ser designado para presidir la institución en las condiciones examinadas por el tribunal, explicó Coyoy.

En ese sentido, existe una gran controversia debido a que Menkos no renunció previamente a su condición de diputado para asumir la presidencia del Banguat, tal como lo hizo José Alejandro Arévalo cuando renunció a su curul en el Congreso para asumir la titularidad de la Superintendencia de Bancos en 2014, por ejemplo.

Por lo tanto, la decisión de su reincorporación al Minfin, no dependería únicamente de sus capacidades profesionales, sino también de las consecuencias políticas que dejó la controversia, las cuales representan un desgaste tanto para Arévalo como para el propio Menkos, señaló Coyoy.

Además, el Ejecutivo ya designó a otra persona para dirigir el Minfin y que se realizaron modificaciones en la estructura de cartera como consecuencia del cambio de autoridades.

Regreso al Congreso: la opción más sensata

El tercer escenario es que Menkos regrese al Congreso de la República para ocupar la curul a la cual fue electo.

Según el analista político Renzo Rosal, esta es la alternativa que considera más conveniente, ya que la resolución de la CC contiene un mensaje de advertencia implícito, más allá de corregir el procedimiento utilizado para nombrar al presidente del Banguat.

El Ejecutivo incurrió en un desgaste político que probablemente se originó por una interpretación equivocada de los requisitos legales o en un exceso de confianza respecto de la validez de la licencia legislativa que tenía Menkos, señaló Rosal.

Ante este escenario, Rosal considera que no sería suficiente que Menkos regularizara su situación ante el Congreso para ser designado nuevamente al frente del banco central. “Eso ya no es ahora factible”, afirmó el analista.

Además, el pronunciamiento de la Embajada de Estados Unidos sobre la importancia de evitar la politización del Banco de Guatemala, debe considerarse como un mensaje político relevante dentro de la controversia, destacó Rosal.

De igual manera, Rosal consideró que los cambios efectuados en la estructura interna del Banguat tras la llegada de Menkos, pudieron incrementar el malestar de determinados sectores, así como tensiones entre el Ejecutivo y sectores empresariales que históricamente han buscado participar en el nombramiento de las autoridades del banco central.

Ante este panorama, la opción más razonable sería que Menkos retomara sus funciones legislativas, en lugar de prolongar una controversia que ya tuvo importantes consecuencias para el Gobierno, sostuvo el analista.